domingo, 10 de enero de 2016

Analizamos Nuclear Throne, uno de los indies que mejor sabor de boca nos han dejado el pasado 2015

Disponible para:  PS4 | XBOX ONE | PC | PSVITA | PS3

Tras casi dos años en desarrollo mediante Early Access, por fin el día 5 de diciembre de 2015 se hizo oficial el lanzamiento de uno de los mejores arcade que he probado en años, sí, hablo de Nuclear Throne, su estética ochentera, el diseño de niveles y la profundidad hacen de éste uno de los mejores indies de 2015 que en principio ha pasado un tanto desapercibido, pero no hay que dejarse engañar por su popularidad, el frenetismo y la tensión de estar al borde de la muerte se palpa en cada partida.




Comencemos hablando de la premisa, el juego es muy claro al respecto, eres un mutante que tiene una imperiosa necesidad de hacerse con el trono nuclear, algo así como convertirse en el rey de los mutantes, para ello tendrás que acabar primero con hordas de enemigos en diferentes escenarios que se generan de forma procedural, lo que hará que cada partida sea muy distinta a la anterior, la gracia del asunto es que cuando morimos, morimos, para siempre, y nos tocará empezar de nuevo, no hay puntos de control ni se puede guardar partida, tienes que llegar al trono del tirón, y os aseguro que es un reto digno de los más exigentes, por lo menos a mí me costó unas 50 horas llegar (Ojo que no vencerle). Existen diferentes mutantes con los que podrás intentar llegar al Trono, cada uno tiene su propia habilidad especial que se activa con el botón derecho del ratón, y una habilidad pasiva, por ejemplo Fish, uno de los dos personajes que vienen desbloqueados, tiene la habilidad de rodar con el botón derecho, y además su habilidad pasiva es que comienzas la partida con más munición en el revólver y encuentras más munición de lo comun, o Crystal, que puede defenderse de cualquier ataque con su escudo, y que comienza con 4 puntos de vida más que el resto de personajes, lo cual es una gran diferencia, creedme. Otro punto fuerte son las armas, con cada actualización (En este momento van por la 97, actualizan casi semanalmente) incluyen normalmente una o dos armas nuevas, con lo que ya suman más de 100 en total, cada una con sus características, (Cadencia, daño, alcance, precisión) todas ellas estudiadas al detalle lo que hace que dependiendo de qué arma lleves tu partida se enfoque de una manera u otra. No os engañéis pensando que deberéis pasar horas jugando una partida para poder llegar al trono, de hecho en media hora tranquilamente se puede pasar el juego, (Yo he visto hacerlo en menos de 6 minutos), pero eso requiere mucha práctica, eso es otro de los puntos fuertes del juego, partidas cortas y frenéticas que ayudan a que tardes más en cansarte de jugar, y con las frecuentes actualizaciones que no dejan de añadir contenido, tendremos Nuclear Throne para rato.


Puede parecer simple y sencillo, pero no lo es, es un juego bastante complicado, y por si no tuvieras suficiente con alcanzar y sentarte en el Nuclear Throne, el juego no termina ahí, puedes seguir jugando realizando algo conocido como "loop" o ciclo, lo que viene a ser repetir todas las fases de las que se compone el juego para llegar de nuevo al trono, pero esta vez los escenarios estarán plagados de enemigos desde el principio, es una absoluta locura que hará que petardee hasta el ordenador más potente con las explosiones que se generan en pantalla.

En general Nuclear throne es una absoluta maravilla desde cualquier punto de vista, un diseño de niveles inteligente, una curva de dificultad muy aceptable, una banda sonora extraordinaria y una capacidad de crear adicción que no había experimentado en años, es sencillamente una obra de arte plasmada en un videojuego, uno de los imprescindibles de este 2015.


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